martes, 2 de agosto de 2011

Canción (Saint-John Perse)



Nacía un potro bajo las hojas de bronce. Un hombre puso bayas amargas en nuestras manos. Extranjero. Que pasaba. Y hay algarabía de otras provincias de mi agrado... «Os saludo, hija mía, bajo el más grande de los árboles del año.»



Pues el sol entra en Leo y el Extranjero ha puesto su dedo en la boca de los muertos. Extranjero. Que reía. Y nos habla de una hierba. ¡Ah, cuántos soplos en las provincias! ¡Qué comodidad en nuestras vías!, ¡cómo me deleita la trompeta, y la pluma sapiente en el escándalo del ala...! «Alma mía, muchacha, tenéis modales ajenos a los nuestros.»


Nació un potro bajo las hojas de bronce. Un hombre puso estas bayas amargas en nuestras manos. Extranjero. Que pasaba. Y hay un gran estruendo en un árbol de bronce. ¡Asfalto y rosas, don del canto! ¡Truenos y flautas en las estancias! ¡Ah, cuánta comodidad en nuestras vías, cuántas historias en el año!, ¡y el Extranjero con sus costumbres por los caminos de toda la tierra...! «Os saludo, hija mía, bajo la más bella túnica del año.»
(De Anábasis, de SAINT-JOHN PERSE)

Traducción de Luis Valdesueiro, publicada en El Alambique, núm. 3, mayo-octubre 2011.

Imagen: Jean Dubuffet

sábado, 28 de mayo de 2011

Las palabras y las cosas


Henri Michaux

Cuando la noche cae
y la esperanza es un puñal entre silencios,
cuando el cielo es un grito de sangre,
cuando la luz declina y se abre una certeza,
sientes que el mundo te abandona

(ese mundo que abraza los infiernos
y aturde la memoria del pasado
y envenena las horas con áspero temor).

Y así, desnudo y solo,
añoras las palabras y las cosas
que nunca volverán.

[De Cuaderno de sombras, 2001]

viernes, 8 de abril de 2011

Amor y olvido
















Conoces el reverso de los sueños:
desilusión y hastío.

Sabes el sabor de la esperanza:
agrio temor de madrugada.

Añoras la fuerza del amor
y la belleza del olvido,
canto turbio en el corazón.

Has vivido tu vida, y aún esperas
quién sabe qué luz desconocida.

[De Cuaderno de sombras, 2001]

Imagen: Victor Vasarely

sábado, 12 de marzo de 2011

Desasosiego que bulle en el alma...


DESASOSIEGO QUE BULLE EN EL ALMA como un temblor sin fin. Los pies no hacen pie en el suelo del mundo, el espíritu vuela por las altas sendas del dolor, la carne sufre como árbol al que roban su savia. No hay alegrías puras ni dolores eternos. Todo es mudanza y confusión. Pero el temblor que gime en las cavernas del alma, ¿adónde nos lleva?, ¿de qué rutinas nos libra?, ¿a qué batallas nos arroja? Misterios del tiempo y de la nada. Lo que fue, ya no es; lo que es, no será… y lo que será, ¿quién sabe si será? Cada día es un duelo con el tiempo, y siempre nos vence el día y nos derrota el tiempo. Pero ahí, en la derrota, ahí está el orgullo, nuestra luz: en la derrota brilla nuestro ser, el temblor de nuestro existir, la luna de nuestro anochecer.

[Del libro inédito El círculo de las palabras]
Imagen: Domenico Gnoli

domingo, 6 de marzo de 2011

sábado, 5 de febrero de 2011

Tarde de domingo



 

Con su aroma a Laforgue
declina la tarde y el domingo:
hastío, tristeza, quietud, olvido.


Las horas atraviesan el vacío.

[De Cuaderno de sombras, 2001] 
Imagen: Domenico Gnoli

viernes, 14 de enero de 2011

Invierno


Temblantes pájaros
en las desnudas ramas.
Se muere el año.


*   *   *


Huecas palabras.
Humillando al silencio
se pudre el alma.
[Inéditos. Diciembre 2010]
Imagen: Chema Madoz